La ramera

Semana 41, octubre 2012

Todos somos María Bellido

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Luke Skywalker fue el elegido para acabar con las fuerzas del mal. Un Mesías, vaya. El destino de las galaxias dependía de él. En películas como estas, los mesías tienen un séquito que les ayudan en sus andanzas. Puede ir acompañado de uno que es un poco tontorrón, otro que es un charlatán o una mujer florero que corre a su lado. Pero queda claro quién es el que va a salvar el mundo. El jefe suele ser más seriote, inteligente y virtuoso.

La humanidad siempre se ha empeñado en que haya líderes que guíen al rebaño, pero estos siempre han tenido muchas sombras, como Trotsky, Jean Paul Sartre, Ayn Rand o Winston Churchill. Además, todo es un trabajo de equipo. Por muy bueno que sea Ibrahimovic, él solo no pude llevar hacia adelante a la selección sueca de fútbol. Armstrong no habría ganado tanto sin Chechu Rubiera, Leipheimer o Savoldelli, aunque tampoco sin el EPO.

Algunos líderes terminan convirtiéndose en leyendas, pero esto ya es otra historia. Los mitos son más interesantes porque no se trata tanto de lo que alguien hizo, sino de lo que somos. El mito es como un indicador de las cualidades humanas. María Bellido, por ejemplo, fue un mito de la Batalla de Bailén. En 1808, durante la Guerra de la Independencia que enfrentó a españoles y franceses, María Bellido le ofreció agua al General Reding durante la contienda. En el momento en que le estaba dando de beber, una bala le rompió el cántaro, y ella recogió los trozos con el poco agua que quedaba y se lo ofreció de nuevo al general. Se cuenta que, realmente, a una mujer se le rompió el cántaro por una bala, pero fue otra quien dio de beber al general, y otras muchas se la jugaron ofreciendo agua a los soldados. Eso hizo que los españoles sobrevivieran, mientras que los franceses iban palmando por el calor y la sed, más que por las bayonetas españolas. El conjunto de mujeres se unificó en la leyenda de María Bellido. En realidad, todos formamos el mito, todos llevamos dentro a un Luke Skywalker. / Quinta

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