La ramera

Semana 29, julio 2012

Búnker revival

TWITTER RSS
         

2012_semana29_keaton_bunker_revival

La película Cuatro en torno a la mujer de Fritz Lang, estrenada en 1921, habla de corrupción entre las clases altas, chantajistas, clases desfavorecidas y vengativas, y otras tantas cuestiones. Una historia de maleantes donde el mundo del hampa es diverso y confuso. En esta obra, Fritz Lang no culpa a ricos o a pobres, sino a las ratas sin escrúpulos que sacan tajada de la miseria ajena.

La historia de Lang resulta muy familiar, es un cuento universal y en España también tenemos de eso. Forges, el humorista gráfico, inmortalizó a un tipo de personaje que vestía traje negro y llevaba gafas oscuras. Este personaje solía estar vinculado al ‘búnker’, un término que se utilizaba en los últimos años de la dictadura y los primeros de la Transición para referirse al sector más retrógrado e inmovilista. El propósito de esta gente consistía en mantener un orden de intereses poniendo como excusa una serie de mitos como la voluntad de Dios o la preservación de un sistema frente al caos que se avecina. Siempre he visto a este personaje como un símbolo, no del franquismo, sino del poder en la sombra, de esas ratas de las que hablaba Fritz Lang. De hecho, Forges ha mantenido a este personaje hasta hoy y suele vincularlo a la banca.

Habría que buscar un instrumento para atrapar a estos personajes. John Carpenter planteó este problema a su estilo, a través de una comedia macarra llamada Están vivos, heredera de La invasión de los ladrones de cuerpos. En esta película, el protagonista encuentra unas gafas de sol que permiten descubrir qué personas son humanas y qué personas son en realidad extraterrestres. Ahí estaría la solución, unas gafas a la española que percibieran a los hombres con traje y gafas oscuras que se esconden detrás de algunos. / Quinta

 

Comments are closed.

nariz