La ramera

Semana 45, noviembre 2011

Life is unfair

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Un amigo vio hace poco una de las grandes obras maestras de todos los tiempos: Cuentos de Tokyo, de Yasujiro Ozu. Me estuvo recordando una escena en la que Noriko, protagonista de la película, cuenta como la vida tiene su propio devenir y lo que ocurre es natural. En ese momento una niña le pregunta con mucha tranquilidad si la vida es decepcionante, y Noriko, en primer plano y sonriendo a cámara, le responde que sí, que lo es, y lo dice con la misma serenidad. Vaya mazazo de realidad. En un texto muy interesante, Jesús Cortés explica las cualidades de Setsuko Hara, la actriz que interpreta a Noriko. Para ella, la felicidad se encuentra en los demás, se da poca importancia, no es exhibicionista, es una mujer capaz de sobreponerse a las adversidades sin quejarse ni hacerse la víctima. No tiene mucho que ver con los valores que se venden en el mercado.

Al otro lado del mundo y en una época totalmente diferente tenemos la serie Malcolm in the middle. La madre de la familia, Lois, representa valores muy parecidos a los de Noriko, aunque a la manera occidental; en vez de temple y modestia, todo es pasión e histrionismo. Malcolm es una serie ejemplar que en ocasiones parece un cuento de John Cheever, retratando la pobreza moral en los suburbios yankis, y utilizando a veces elementos fantásticos. Es una especie de realismo surrealista, una comedia grotesca con escenas que recuerdan a Chaplin por lo sencillas y auténticas que son. Es un tratado sobre pedagogía familiar y un repaso a la mentalidad pendenciera del hombre. Los niños son unos auténticos porculeros pero realmente tienen un gran sentido de la justicia, y además son trabajadores, creativos e inquietos.

Puede parecer una salida de tono y puede que lo sea, pero algo del espíritu de Ozu está en Malcolm. En las formas sí que son diametralmente opuestos, pero ambos hablan del amor hacia los suyos en un entorno terriblemente hostil. Son conscientes de un mundo injusto y decepcionante donde hay que luchar y adaptarse a él con sacrificio. / Quinta

 

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